Miro la puerta esperando escuchar, el giro de llaves que solía sonar. Su plato en la mesa se quedó enfriando, mientras los grandes conversan llorando. Me dicen "ya vuelve", me dicen "paciencia", pero en el aire se siente su ausencia. Un abrazo inconcluso que se congeló, el último beso que no se entregó. No entiendo de sentencias, de capturas ni leyes, solo sé que el silencio en mi cuarto enmudece. Pregunto a la noche por qué no regresa, y la incertidumbre mi pecho atraviesa. ¡Devuélvanme su aire, devuélvanme su voz! ¡Rompieron mi mundo con un acto atroz! ¿Dónde la tienen?, ¿por qué no responde? ¡Digan la verdad porque la noche la esconde! Camino a ciegas buscando su abrazo, llamando en el frío su nombre en vano. ¡No quiero promesas, no quiero regalos, solo quiero a mi madre sosteniendo mi mano. Miro sus fotos, tendido sobre la cama, mientras afuera la noche reclama. Gente extraña que entra y que sale, palabras vacías que de nada me valen. Alguien sabe el camino que ella recorrió, alguien conoce la luz que siguió. despierto en la nada, en la madrugada esperando la voz en la oscuridad. No entiendo de sentencias, de capturas ni leyes, solo sé que el silencio en mi cuarto enmudece. Pregunto a la noche por qué no regresa, y la incertidumbre mi pecho atraviesa. ¡Devuélvanme su aire, devuélvanme su voz! ¡Rompieron mi mundo con un acto atroz! ¿Dónde la tienen?, ¿por qué no responde? ¡Digan la verdad porque la noche la esconde! Camino a ciegas buscando su abrazo, llamando en el frío su nombre en vano. ¡No quiero promesas, no quiero regalos, solo quiero a mi madre sosteniendo mi mano. Aquel que la hizo desaparecer, Le quitó el derecho de verme crecer. Que el peso del llanto lo persiga siempre, que no halle descanso ni paz en su mente. Que eso que repiten que exigen justicia, frente a la crueldad de tanta malicia. Dejo la luz encendida en la entrada... Guardando tu sitio en mi almohada... No me voy a dormir hasta ver que regreses... Te sigo esperando... Madre adorada.