La Leyenda de Erzsébet Báthory
La Condesa Sangrienta trata sobre el oscuro mito de Erzsébet Báthory, sumergiéndose en
una atmósfera de metal gótico sinfónico con orquestaciones dramáticas. La obra retrata
la obsesión por la eterna juventud y la desolación absoluta en los muros fríos de los Cárpatos. Se
presenta como una pieza fundamental para quienes buscan una narrativa de terror clásica.
Aquí se encuentra la letra de La Condesa Sangrienta, acompañada de un paisaje sonoro que
evoca el eco de las sombras y el horror de la inmortalidad.
En las colinas de Csejte la luna se apaga
el frío de los Cárpatos penetra en la piel
una condesa de estirpe maldita y aciaga
escribe su nombre con tinta de hiel.
Doncellas traídas con falsas promesas
encerradas en muros de piedra y de horror
donde el lujo oculta las más negras bajezas
y el miedo sofoca cualquier clamor.
El hierro doncella espera sediento
los clavos de plata perforan el ser
no hay salida en este tormento
solo la vida que empieza a caer.
Báthory, reina del rojo infinito
te vistes de muerte para no envejecer
en cada gota se esconde un grito
que el tiempo nunca podrá detener.
Espejos rotos reflejan tu abismo
belleza comprada con precio de horror
hundida por siempre en tu propio egoísmo
bajo el imperio de un falso esplendor.
Cien cuerpos yacen bajo la estructura
donde la sangre fluye como un manantial
baños de vida en la noche más pura
buscando el secreto del ser inmortal.
El verdugo observa con ojos de piedra
como la carne se torna en cristal
mientras el alma se enreda en la hiedra
de una locura que no tiene igual.
Un muro de piedra, un cuarto cerrado
sin puertas ni luces para ver el final
la condesa espera el tiempo marcado
en el silencio de su juicio mortal.
Ni el oro ni el nombre pudieron salvarla
de la justicia que el cielo mandó
solo las sombras vendrán a buscarla
al abismo de sangre que ella misma cavó.
La sangre se seca en el mármol gris...
Erzsébet duerme... la historia no olvida...